Penas
Suavizar las penas de los otros es olvidar las propias.
La pena uno puede soportarla solo, mas para estar alegre se necesitan dos.
Si la pena no muere, se la mata.
Cuando nos invade la pena, un dÃa dura tanto como tres otoños.
Más vale la pena en el rostro que la mancha en el corazón.
- Miguel de Cervantes Saavedra
El hombre desdichado busca un consuelo en la amalgama de su pena con la pena de otro.

