Hablar
Hablar poco, pero mal, ya es mucho hablar.
Si quisieran hablar solamente de lo que entienden, los hombres apenas hablarían.
Quien habla de cosas que no le atañen, escucha cosas que no le gustan.
Has de hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos.
Máxima admirable: no hablar de las cosas hasta después de que estén hechas.
No hay mejor predicador que la hormiga, que no dice nada.
Quien habla mucho poco piensa.
Hay dos cosas que siempre hacen hablar: el coraje y la vanidad.

