Callar
Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.
Bienaventurados los que no tienen nada que decir, y que resisten la tentación de decirlo.
Hace más ruido un sólo hombre gritando que cien mil que están callados.
Es mejor tener la boca cerrada y parecer estúpido que abrirla y disipar la duda.
A veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo.
No pierdas tan bellas ocasiones de callar, como a diario te ofrecerá la vida.
En virtud de la palabra, el hombre es superior al animal; por el silencio se supera a sí mismo.

