Ugo Fóscolo
El hombre no se da cuenta de cuánto puede hacer, más que cuando realiza intentos, medita y desea.
El recurso final del hombre destruido es el delito.
Toda lágrima enseña a los mortales una verdad.
Todos quieren ser amos y ninguno el dueño de sà mismo.
Una parte de los hombres actúa sin pensar y la otra piensa sin actuar.

