Lágrimas
Después de la propia sangre, lo mejor que el hombre puede dar de sà mismo es una lágrima.
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.
Las lágrimas son inútiles, a menos que esté el marido presente para verlas derramar.
Porque ninguna lágrima rescata nunca el mundo que se pierde ni el sueño que se desvanece.
No sé yo que haya en el mundo palabras tan eficaces ni oradores tan elocuentes como las lágrimas.
Desprecia al hombre orgulloso que se avergüence de verter lágrimas.
- Louis-Charles-Alfred de Musset
Si lloras de alegrÃa, no seques tus lágrimas: las robas al dolor.
Dos especies de lágrimas tienen los ojos de la mujer: de verdadero dolor y de despecho.

