Hermann Hesse
Cuando odiamos a alguien, odiamos en su imagen algo que está dentro de nosotros.
Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros.
Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos.
Hay quienes se consideran perfectos, pero es sólo porque exigen menos de sà mismos.
La belleza no hace feliz al que la posee, sino a quien puede amarla y adorarla.
La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros.
La práctica deberÃa ser producto de la reflexión, no al contrario.

