Lei An-Jai
Dios nos invita frecuentemente; la mayorÃa de las veces no estamos en casa.
Existen dos tipos de personas que no dicen mucho: las que no hablan, y las que hablan demasiado.
Levantar al que ha caÃdo es algo. Sostener para que no caiga de nuevo es más.
No permitáis que nadie venga a vosotros y se vaya sin ser mejor y más feliz.

