Inmortalidad
Desear la inmortalidad es desear la perpetuación de un gran error.
Nunca llega a ser coronado por la inmortalidad quien teme ir adonde le conducen voces desconocidas.
Lo que se mueve por sà mismo es inmortal.
Los hombres viven celosos de la inmortalidad.
Cada uno de nosotros tiene a todos como mortales menos a sà mismo.
La primera condición para la inmortalidad es la muerte.
No quiero alcanzar la inmortalidad mediante mi trabajo, sino simplemente no muriendo.

