Comer
En la mesa nadie se aburre durante la primera hora.
Un postre sin queso es como una doncella hermosa, pero tuerta.
Nuestras vidas no est谩n en manos de los dioses, sino en manos de nuestros cocineros.
Come poco y cena menos, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del est贸mago.

