Lucio Anneo Séneca
Filósofo romano
A los que corren en un laberinto, su misma velocidad los confunde.
A vivir se aprende toda la vida, y toda la vida se ha de aprender a morir.
Aprendamos a aumentar la continencia, a enfrentar la demasía, a templar la gula, a mitigar la ira...
Aquel que tiene gran poder debe usarlo livianamente.
Aquel que tú crees que ha muerto, no ha hecho más que adelantarse en el camino.
Cabalgar, viajar y cambiar de lugar recrean el ánimo
Considera las contrariedades como un ejercicio.
Cuando es bien empleada, la vida es suficientemente larga.
Cuando no sabemos a que puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables.
Cuando se está en medio de adversidades ya es tarde para ser cauto.

