Mandar
Es un principio indiscutible que para saber mandar bien, es preciso saber obedecer.
Si te propones algún dÃa mandar con dignidad, debes servir con diligencia.
Cuando tres marchan juntos, tiene que haber uno que mande.
Reyes o gobernantes no son los que llevan cetro, sino los que saben mandar.

